Primera parada, la Barceloneta
Por hec | Comentarios ( 1 ) | Trackbacks ( 0 )
Viajar hasta el norte de Francia en coche, pero tranquilamente, sin prisas, disfrutando de cada día, de cada persona que encuentre en mi camino, ese es mi objetivo. Mi coche y yo, solos. Bueno no del todo, en esta primera “etapa” me acompaña Olga mi amiga rusa, es bueno tener a alguien al lado con quien conversar y Olga para esto es la mejor.
Llegamos a Barcelona tras 4 horas de viaje y una pequeña parada en uno de las tantas áreas de servicio que se pueden encontrar en el camino.
Viniendo de una ciudad pequeña puede asustar entrar con el coche en Barcelona, dónde parece que todos los coches van muy deprisa a algún sitio, afortunadamente hemos entrado por el buen camino, y gracias a un amable taxista llegamos a la Playa de la Barceloneta donde vive nuestra amiga Anissa, nos espera en el balcón de su casa con Agay, su gato.
Este barrio guarda el encanto de lo que fue un barrio de trabajadores, calles estrechas, ropa tendida en las ventanas…pero las Olimpiadas del 92 hicieron de esta zona una de las más turísticas de la ciudad y paseando por sus calles se encuentra un sin fin de nacionalidades. El paseo marítimo es un lugar verdaderamente interesante para pasear tranquilamente, escuchar a algunos de los músicos que deleitan con sus actuaciones o dar un paseo en bici. Vivir aquí es todo un lujo para los sentidos…y para el bolsillo.
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